"Eres más capaz de lo que te imaginas"


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Las 6 RAZONES por las cuales NO estamos en nuestro puesto ideal

cambiar las cosas

Estaremos de acuerdo sobre el hecho de que es bastante común escuchar a personas quejarse de su trabajo, ver a personas poco motivadas a la hora de empezar la semana, o simplemente oír que la actividad profesional a la que se dedican “es simplemente un trabajo”, “podría ser peor” o “no es nada apasionante”.

Este perfil de trabajadores a veces ha llegado a la situación en la cual ni consideran la posibilidad de realizarse en su trabajo. Algunos de ellos tienen en mente un trabajo que les ilusionaría más pero por varias razones no lo ven posible y ni lo quieren considerar…

En paralelo, sin hacer la vista gorda, hay que reconocer, que hay personas que han conseguido una situación profesional muy satisfactoria, que se realizan en su trabajo, que son felices profesionalmente. Para ellos su trabajo no es sinónimo de esfuerzo sino de realización, diversión o de hobby. Podemos decir que estas personas han conseguido alcanzar su situación profesional ideal, una situación en la cual usan sus talentos, tienen éxitos recurrentes y se sienten libres ya que su trabajo se acopla perfectamente a sus gustos y a su modo de vida.

¿Que es lo que tienen estas personas que no tienen otras? Mejor dicho: ¿Qué es lo que tienen – y que podríamos tener todos- que les ha permitido llegar a su puesto ideal? No hablemos de suerte, de condiciones o otros condicionantes que no podemos controlar sino de lo que estas personas, reconocidas cómo realizadas profesionalmente, tienen en cuanto a pensamientos, competencias y actitudes, las cuales todos podemos desarrollar.

¿Cuales son estas razones por la cuales muchos de nosotros no conseguimos alcanzar nuestro puedo ideal (y ni lo intentamos porque lo vemos imposible) cuando parece tan fácil para otros?:

1- No tenemos claro la situación que querremos alcanzar

La 1ra razón por la cual no conseguimos lo que querremos….es porque no tenemos claro lo que querremos. Solemos saber lo que no querremos, lo que no nos gusta…pero eso desgraciadamente no nos ayuda mucho ya que nos deja un abanico muy amplio de posibilidades dentro de las cuales no sabemos que elegir.

Las personas exitosas en su trabajo, que han conseguido alcanzar su puesto ideal, tenían muy claro lo que querían conseguir. Antes de empezar cualquier paso, sabían muy claramente en su mente como iba a ser su vida una vez habrían llegado a su puesto ideal, como sería su día a día, cuales serían sus ingresos, etc…

La aproximación o la falta de objetivo claro es la 1ra razón por la cual no llegamos a una situación ideal. Para eso, tenemos que conocernos muy bien y definir muy precisamente los objetivos profesionales (y personales) que querremos alcanzar de manera especifica, realista, concreta y medible

 

2- No sabemos lo que necesitamos realmente para sentirnos realizados

Más allá de identificar nuestra situación ideal, está la necesidad de conocerse muy bien, para poder saber en que actividades y que en entorno profesional nos podemos sentir realizado.

Eso implica un nivel de auto-conocimiento alto, al cual es imprescindible llegar para no equivocarse en la dirección profesional que elijamos. Concretamente, es imprescindible identificar nuestros talentos (porque usarlo es parte de nuestra auto-realización profesional : por ejemplo si hablar idiomas es un talento mio, es muy poco probable que me sienta realizado en un puesto en el cual se necesita hablar solamente un idioma), nuestros valores (por ejemplo si para mi la libertad y la creatividad es fundamental, no me podré realizar en un sector burocrático que prioriza otros valores como la seguridad y el cumplimiento de horarios), nuestra misión (si por ejemplo mi misión es ayudar a personas, me podré realizar en un puesto de consultor pero no en un puesto de dirección dentro de una consultora ya que mi día a día será más enfocado a la gestión de proyectos que al consulting o al acompañamiento)

 

3- Creemos que todavía no es el momento para lanzarse

Esta creencia pueden venir de varios aspectos: si soy perfectionista, voy a querer esperar a tener todas las cosas bajo control para poder lanzarme…lo cual puede posponer mi proyecto profesional, o incluso anularlo…ya que resulta bastante difícil controlar un objetivo que no podemos controlar de momento puesto que está fuera de nuestra zona de conocimiento. Por ejemplo, si soy profesor y quiero montar una escuela de yoga, es cierto que necesitaré prepararme adquiriendo nuevos conocimientos para la gestión de mi negocio. Pero la experiencia que no tengo y que también será necesaria para el buen funcionamiento de mi futura escuela solamente se podrá adquirir lanzándome! No dar el primer paso me impedirá aprender lo que se necesita saber para poder alcanzar mi puesto ideal.

También, cualquier empresario sabe que el momento perfecto no existe. Los errores son imprescindibles. Si buscamos el éxito rápido, si querremos evitar fallos y errores, podremos alcanzar un puesto mejor, pero no el puesto ideal.

 

4- Pensamos que no somos del todo capaces de llegar a nuestro puesto ideal

En paralelo al auto-conocimiento, imprescindible en la definición y al alcance de nuestro puesto ideal, la auto-confianza también juega un papel clave.

Pensemos en las personas que conocemos y que están en un puesto de trabajo que les ilusiona, en el cual se realizan, para el cual han tenido que trabajar y emprender acciones para conseguirlo. ¿Que tienen en común estas personas? Lo que más destaca suele ser la seguridad que desprenden. Aunque saben que se pueden equivocar, son gente segura de si misma. No tienen miedo a equivocarse. No tienen miedo a molestar. No tienen miedo a imponerse. Van a lo que quieren y lo consiguen. Son muy conscientes de sus fuerzas y de sus limites pero siempre se han visto capaces de conseguir lo que querían . Y si en alguna momento no lo han sido, han sabido recurrir a las personas que les podían ayudar, han sabido desarrollar conocimientos o actitudes a través de formaciones, coaching, etc… En resumen, para poder llegar a nuestra situación profesional ideal, tenemos que estar al 200% confiados en nuestras capacidades. Tenemos que confiar que podremos conseguir…no lo que necesitamos (que muchas veces ya tenemos)…sino lo que nos merecemos (nuestra situación ideal)!

 

5- Nos da miedo arriesgarnos a perder lo que tenemos 

Esta razón está muy relacionada con el punto 3, ya que cuanto más esperamos a dar el paso y a emprender acciones hacía nuestro puesto ideal, más nos acomodamos en nuestra situación, más nos sentimos cómodos, y más nos costará perder esta comodidad tan agradable y segura…

El cambio en sí no es agradable para nadie, ya que nos saca de nuestra zona de confort para ponernos en situaciones incomodas que no sabemos liderar. Por eso es tan importante tener muy claro la motivación que hay detrás del cambio: Lo que va a reducir el miedo a dejar lo que tengo (situación financiera cómoda, reconocimiento laboral, seguridad, etc…) es la claridad de la lista de beneficios que voy a obtener alcanzando mi puesto ideal. Cuanto más clara y completa será esta lista, más superará el beneficio de comodidad que ahora me da mi puesto actual.

El miedo es muy a menudo el único freno a mi desarrollo profesional y personal. Nos puede hacer pasar al lado de oportunidades increíbles. Analicemos bien nuestros miedos (miedo a no tener dinero, miedo a no ser tan reconocido, miedo a que no nos apoyen, miedo a que no me respeten, miedo a estar solo, etc…) para luego identificar su legitimidad (85% de nuestros miedos son irracionales) y reemplazarlos por motivaciones positivas (por ejemplo conectando con lo que podremos hacer una vez estemos en nuestro puesto ideal, que no podemos hacer ahora)

 

6- No sabemos por donde empezar para llegar a esta situación ideal

Muchas veces, el puesto ideal que tenemos en mente está dentro de un sector que no conocemos o que conocemos poco. La realidad es que por más libre que somos, tendemos a decidir sobre nuestra carrera profesional desde lo que ya conocemos (no es casualidad que muchos funcionarios tienen a padres funcionarios, o que muchos actores tienen a hijos artistas). Lo que no hemos tenido la oportunidad de conocer nos parece lejanos, y más difícil de alcanzar. Por lo tanto me parecerá más difícil poder montar mi propia empresa si mi entorno se compone de empleados mientras si se compone de empresarios o consultores free-lance.

Es precisamente cuando tenemos como objetivo un puesto que nos parece lejanos (porque no hemos conocido todavía a personas que llevan este tipo de puesto) que necesitamos un plan muy preciso para hacerlo más cercano, más realista

La definición de un plan para llegar a nuestra situación ideal es imprescindible para empezar a ver nuestra meta como algo alcanzable. Ya que la razón por la cual la veo lejana es porque me falta ver las etapas que me llevarán desde mi situación actual a esta situación ideal. Para eso, el plan tiene que ser muy especifico para mi caso (adaptado a mis capacidades actuales, mis talentos, mi disponibilidad, etc..), medible (para poder ver mi avance progresivo), realista (con micro metas posibles de conseguir) y con fechas. De esta manera, cada etapa me permitirá acercarme a mi meta final, de manera controlada, progresiva y segura. En menos de 6 meses, he podido acompañar y ver a ejecutivos realizar un giro profesional radical para alcanzar lo que antes llamaban un “sueño” y  que ahora se ha convertido en su puesto de trabajo actual.

 

David Potin, Coach Ejecutivo, experto en (re)definición & mejora de carrera

http://www.lifecoachdp.com

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